Las buenas ideas

Las buenas ideas - portadaUna historia natural de la innovación.

Hay ambientes que aplastan las nuevas ideas, mientras que en otros parecen florecer sin esfuerzo… Esto es algo que muchos hemos comprobado aunque no podemos explicarlo… Hasta que  Steven Johnson cogió su ordenador y nos escribió este estupendo ensayo.

 

Las Buenas Ideas es un libro imperdible para todos aquellos que quieren entender seriamente las condiciones mínimas para fabricar sistemas innovadores. O dicho de otra forma: la herramienta más productiva para generar buenas ideas sigue siendo un grupo de seres humanos sentados alrededor de una mesa, organizados a imagen y semejanza de la madre naturaleza, que cuando se ve necesitada de ideas nuevas, intenta conectar, no proteger.

 

Conceptos como redes líquidas, las corazonadas lentas, la serendipia, el ruido, la exaptación y las plataformas emergentes, resultan sencillos e inteligentes y estaban desde siempre ahí mismo, esperando ser descubiertos.

 

 No hablamos de un libro de consejos metodológicos, se trata de un moderno relato  histórico para ayudar a comprender que las buenas ideas son como una incubadora: vienen, inevitablemente, delimitadas por los componentes y las habilidades que las rodean.

Lo dicho: imperdible.

 

| Autor: Steven Johnson

| Editorial:  Turner, 2011

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comercio + innovación | casa del libro

Néstor Salvador Boichenco

Escrito por

Nací en Buenos Aires cuando aquello brillaba de muchas maneras y, después de varias vueltas por aquí y por allá, hace más de 15 años que estoy afincado entre la ciudad de Bilbao y sus magníficas conexiones aéreas. He trabajado en distintos países, con empresas americanas, alemanas, francesas y españolas, cuya diversidad organizacional me ha llevado a participar en el mundo moderno, en red, cada vez más complejo y globalizado. Dice un buen consultor argentino que cultura también significa “cómo se hacen las cosas aquí” y en verdad es muy cierto. Sigo pensando que aceptar otras formas de hacer nos permite ser flexibles y entrenables. Hoy, puedo mezclar experiencia y metodología para contribuir a crear estrategias comerciales, innovadoras y orientadas a la internacionalización. Siempre con ideas nuevas y muchas ganas, pero sin olvidarme que aprender sigue siendo un deporte de contacto.

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