Espacios de Coworking ¿lugares para algo más que trabajar?

Es difícil escribir algo en tono de crítica sobre un concepto genérico, ya que siempre hay gente que dice conocer un caso contrario. Solo cuando hacemos un diagnóstico concreto parece que las afirmaciones pueden ser más tajantes y contundentes.

Hablar de espacios de coworking es complicado y muy genérico. Hoy en día entendemos por espacio de coworking a todo aquello donde convive una mesa, un enchufe, algo más o menos decente para guardar cosas y suficiente luz para ponerse a trabajar con un ordenador.

La diferencia con una oficina es que se alquila por horas y no dispones en exclusividad del lugar, es decir, pasas de tener un bien de equipo (inmuebles, muebles e infraestructura) a un bien de consumo. Macroeconómicamente es un gran cambio, pero de cara a lo que le interesa a la gente que opta por este modelo, más bien resulta un outsorcing de la mesa de casa a otro lugar de gente parecida a uno mismo. Entonces ¿Por qué hay que pagar?

Podríamos incluir a toda la gente interesada por el coworking en la gran tribu de los makers, personas que construyen sus propias soluciones a sus problemas, en este caso laborales. Entrados en este punto, me atrevo a dividirlos en dos grandes grupos.

Por un lado tenemos a los DIYDo It Yourself. Estos tienen claro lo que quieren (o eso creen), saben cómo hacerlo (o eso creen) y precisan medios para ponerse en marcha (o eso creen). No necesitan a nadie, excepto (y ahí viene una parte del fracaso de todo este tinglado) al socio capitalista (hay muchos formatos). Para el grupo DIY – Do It Yourself, los espacios de coworking compiten con la mesa del comedor o el despacho de casa, pero con la promesa de grandes eventos donde acuden personas con mucho dinero, ávidas de invertir en ideas tan geniales como las suyas.

Puede ser verdad o no, pero en tal caso es bueno evaluar la realidad de las expectativas creadas a ese respecto y si realmente es lo que necesitas. Dicen que no hay mejor socio financiero que tu cliente, el que te paga por resolverle una necesidad.

Un segundo grupo son los DIWO – Do It With Others, aquellos que quieren tener un proyecto con otros porque ellos tienen una visión y son conscientes de que es parcial y que les va a costar ponerlo en marcha. Quieren aprender mientras hacen y quieren enseñar al mismo tiempo, quieren compartir y no les importa cambiar los objetivos si es para estar más motivados.

Amigo mío, si eres del grupo DIWO – Do It With Others….date por muerto. Desde luego al único sitio donde no debes ir es a un espacio de coworking. Lo más parecido a ese entorno que vas a encontrar en España es el Starbucks más cercano a tu casa…y eso después de haber tomado varios cafés y crear una comunidad.

La causa es simple, el modelo de negocio de los espacios de coworking es incompatible con el modelo de negocio de espacios para generar comunidades DIWO, donde lo realmente importante es la capacidad de interacción y generación de ideas, objetos y conceptos comunes que puedan ser compartidos.

Esto seguramente da para varios coloquios, analizando cada uno de los espacios que se han montado y que viven (o sobreviven) en nuestro país.

En grandes líneas, los ejemplos de este tipo de espacios que funcionan atienden al mismo modelo. El gestor del espacio proporciona todo aquello que hace sentir a las comunidades cómodas durante el tiempo que están trabajando, pero el espacio lo gestionan ellos y no se paga por la infraestructura, sino por lo confortable que se está o por todo aquello que facilita el entorno la estancia de la comunidad.

Antes he mencionado Starbucks, ese es el modelo, tú pagas el café más caro pero conlleva que nadie te va a sacar de una confortable mesa y un sillón donde normalmente hay un enchufe cerca y donde el ambiente es relativamente agradable y se puede trabajar. El resto lo pongo yo con mis amigos (DIWO).

Otro ejemplo es La Cantine de Paris, que además añade ciclos de conferencias, etc… que pueden estar ofrecidos por la propia comunidad.

Resumiendo, si lo que quieres es tener un espacio de coworking para trabajar de forma comunitaria y abierta, ahora que llega el buen tiempo, mejor comienza a chatear y crear grupos en internet y una vez a la semana os lleváis los portátiles a la plaza. Si lo que quieres es ser el nuevo sucesor de Bill Gates (40 años ya en candelero), acude a los espacios de coworking tradicionales……..seguro que tienes uno cerca de casa.

Jose Antonio Galaso

Escrito por

Nací en Barcelona, donde actualmente me encuentro de nuevo tras haber vivido en países como Chile o México. Siempre he creído que la tecnología jugaría un papel protagonista en la sociedad y en el modo en que abordaríamos los mercados, por lo que estudié informática y posteriormente he desarrollado mi carrera profesional estudiando cómo afectan las TIC a los modelos de negocio y a la relación entre las personas, interesándome especialmente su interacción con la innovación y el emprendimiento. Creo que podemos y debemos innovar la innovación, para lo cual una visión global y la colaboración internacional e intercultural se antojan imprescindibles.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *