El porvenir del trabajo I – Los contextos

Uno de los cambios fundamentales –sino el que más– que la humanidad tendrá que vivir en los próximos lustros será la forma en cómo se concibe y se organiza el trabajo. ¿De qué manera se organizará y cómo se distribuirá el mismo?, ¿Cómo y desde dónde se realizará? ¿Cómo funcionarán las compañías en un contexto global, virtual y más complejo?, ¿Cómo se realizarán los proyectos?, ¿Cómo colaborarán y trabajarán las empresas e individuos en un mundo interconectado? Estas son sólo algunas de las preguntas que los estudiosos de los temas de organización y rendimiento humano se plantean y cuyas respuestas hacen pensar que el futuro del trabajo va a ser totalmente distinto a lo que fue en el pasado.

 

El trabajo es parte integrante y fundamental de nuestras vidas, porque es la acción mediante la que demostramos nuestra capacidad transformadora y nos faculta para mejorar la forma en que vivimos. El hombre es el único animal que es capaz de transformar la naturaleza para su propio beneficio, perfecciona sus técnicas y aumenta la producción para su propio provecho, y esto lo distingue del resto de los animales, que actúan principalmente por instinto.

 

El poder económico se está dispersando tanto que hasta hablamos de multipolaridad para explicar que las economías emergentes ya representan casi la mitad del PIB mundial (en paridad del poder adquisitivo o PPA), o que el número de multinacionales de los mercados emergentes en la revista Global Fortune 500 ha pasado de ser 20 en 1995 a 128 en 2012. Pero, además, se prevé que en unos veinte años la cuota del PIB mundial de las economías emergentes haya aumentado hasta el 65% en PPA, siendo las seis grandes economías emergentes, o “Big 6″ (China, India, Rusia, Brasil, Corea del Sur y México), las que pondrán en jaque al hasta hace muy poco poderoso G7 (integrado por Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Inglaterra y Estados Unidos).

Los componentes del BRIC son Brasil, Rusia, India y China. Los dos primeros países serán los proveedores de recursos naturales del mundo. India es el “software Factory”, la inteligencia, con gente preparada y “con ganas” (se estima que en el año 2020 el 90 % de los ingenieros serán indios), y China es el manufactoring, con trabajadores cada vez mejor preparados y con una muy buena actitud y disposición ante el trabajo.

Cabe señalar que se está produciendo también un crecimiento y globalización del talento en los mercados emergentes, que incluso comienza a estar mejor formado, es más barato (se dice que formar un ingeniero en India o China cuesta un 10% de lo que cuesta en los países desarrollados) y con una actitud ante el trabajo radicalmente distinta. Asimismo, los salarios, en esos países, son más ajustados.

Fuente: The Hays/Oxford Economics Global Report. “Creating Jobs in a Global Economy 2011-2030”. Abril 2011

Salarios medios por hora                                          Fuente: The Hays/Oxford Economics Global Report. “Creating Jobs in a Global Economy 2011-2030”. Abril 2011

 

En mi próximo post, el 29 de enero, continuaré esta idea hablando sobre los detonantes del nuevo orden internacional.

 

José Manuel Casado

Escrito por

Nací en Madrid, y tras desarrollar mi carrera profesional en Accenture actualmente presido mi propia compañía. Con ella abordo cuestiones de estrategia de capital humano y gestión del cambio, porque creo que el mundo cambiante en el que vivimos necesita nuevos líderes capaces de adaptar las empresas, junto a emprendedores que creen y gestores que mantengan. Soy columnista de Expansión y Empleo, autor de la sección “Los puntos sobre las íes” de la revista Capital Humano, y de la sección de “Las Verdades del Barquero” de la revista Observatorio de RR.HH. Colaboro en la revista “Dialogue”, en Executive Excellence y Expansión.

Un comentario a “El porvenir del trabajo I – Los contextos

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