El Imperio Británico

el imperio britanicoTodavía recuerdo un viejo catálogo de herramientas inglesas que en la contraportada nombraba a sus distribuidores europeos con una emblemática y calculada frase: Over The Sea…..(al otro lado del mar)…donde curiosamente viven aquellos otros….ellos, con quienes se puede compartir productos y tendencias, pero no un destino.

Los británicos sembraron la humanidad de grandes personajes de la talla de Darwin, Newton, Shakespeare, Dickens, Fleming, Faraday, Watt, Bell, Turing….y no obstante su decadencia, impulsaron el post-modernismo a su manera con la insolencia de Los Beatles y la arrogancia de James Bond.

En 1615, las islas británicas eran económicamente irrelevantes, estaban políticamente fracturadas y estratégicamente eran una entidad de segundo orden. Doscientos años después Gran Bretaña había adquirido el imperio más grande que jamás había existido en el mundo, formado por cuarenta y tres colonias en cinco continentes. Para lograrlo habían robado a los españoles, imitado a los holandeses, derrotado a los franceses y saqueado con clase a los indios de la India.

Y al contrario de lo que muchos piensan, su tecnología naval no fue el punto de partida: los portugueses les ganaban a todos en velocidad y maniobrabilidad.

Pero los ingleses fueron los primeros en mejorar las condiciones sanitarias de la tripulación de mar y en abaratar los cañones para lograr “más tiros por libra”.

¿Cómo es posible que los habitantes de una isla lluviosa del norte del Atlántico hayan construido un imperio triunfador que únicamente cedieron a cambio de la derrota de Hitler?

El escoces Niall Ferguson lo cuenta en su libro El Imperio Británico (Cómo Gran Bretaña forjó el orden mundial), escrito allá por el 2003, cuando la idea del Brexit todavía no tenía forma. No se trata de una justificación ni de un interesado anticipo sobre la posición actual del Reino Unido. Es una excelente síntesis histórica sobre la forma en la que un pueblo siempre antepuso el imperialismo a muchas otras cuestiones…que al finalizar la Segunda Guerra Mundial creo el primer Estado de Bienestar de la nueva Europa…y hoy nos habla de divorcio.

 

| Autor: Niall Ferguson

| Editorial: Debat, 2005

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Néstor Salvador Boichenco

Escrito por

Nací en Buenos Aires cuando aquello brillaba de muchas maneras y, después de varias vueltas por aquí y por allá, hace más de 15 años que estoy afincado entre la ciudad de Bilbao y sus magníficas conexiones aéreas. He trabajado en distintos países, con empresas americanas, alemanas, francesas y españolas, cuya diversidad organizacional me ha llevado a participar en el mundo moderno, en red, cada vez más complejo y globalizado. Dice un buen consultor argentino que cultura también significa “cómo se hacen las cosas aquí” y en verdad es muy cierto. Sigo pensando que aceptar otras formas de hacer nos permite ser flexibles y entrenables. Hoy, puedo mezclar experiencia y metodología para contribuir a crear estrategias comerciales, innovadoras y orientadas a la internacionalización. Siempre con ideas nuevas y muchas ganas, pero sin olvidarme que aprender sigue siendo un deporte de contacto.

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